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León o Cordero


La respuesta a los tiempos difíciles se encuentra en la palabra de Dios

Solo que hay que saber cómo aplicarla dependiendo de la situación y lugar en que nos encontremos.


Muchas veces las circunstancias por las que atravesamos nos van a permitir descubrir el león que hay dentro de cada uno de nosotros. Por más que el mundo nos etiquete haciéndonos creer que no tenemos la madera de león sino de cordero,o que el ambiente donde nos desenvolvemos sean tan cómodo que no tengamos necesidad de mostrar nuestras “garras”, hay situaciones donde nos vemos enfrentados a salir a defender nuestra familia o territorio. Es ahí donde debemos demostrar que sí sabemos cómo rugir y defender lo que nos importa, prestando atención a qué es lo que debemos defender y recordando como nos creó Dios y su propósito en nuestras vidas.


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Dios creó naturalmente al hombre para ser un león que defiende y provee para la familia, para sentirse ganador. Se tiene la idea errónea de que ser hombre es comportarse de acuerdo a lo que esté de moda lucir o practicar. Sin embargo, ser hombre no tiene nada que ver con la apariencia externa.


Lamentablemente estamos viviendo la situación mundial actual porque nos hemos encargado de replicar hombres débiles que no tienen que pelear por nada; que todo se lo reciben fácilmente. Esta clase de hombre convierte todo en una crisis, dando más importancia a ganar batallas ficticias en la TV y con sus pulgares, que rugen como leones ante los indefensos; hombres que prefieren callar en vez de levantarse ante las cosas que están mal y lo peor de todo, que hacen que para la generación que se levanta, esto parezca algo normal.


Dios nos escogió como familia para establecer el Reino de los Cielos en la tierra y esto por consiguiente trae la responsabilidad de recuperar el territorio que hemos cedido al enemigo. Esto es lo que nos manda la palabra, a hacer algo para establecer el Reino de los Cielos en la tierra, no a quedarnos quietos.


Dios espera del hombre que sea admirado por:


Su familia

Su Sanidad

Su Libertad financiera

Ser agente generador de cambio en la sociedad

Ser líder espiritual


Ser hombre no es aguantar golpes. Es pelear con las ramas correctas y rugiendo al enemigo reclamando lo robado. Es importante entender que para un hombre casado es imprescindible contar con su esposa, que es su ayuda idónea, para cumplir su propósito.


La invitación de hoy para los hombres es que se levanten a descubrir cuál es el plan de Dios en la vida de cada uno y que le arrebaten al diablo las bendiciones que les ha robado que Dios tiene para cada uno.


¿cómo te sientes actualmente?

  • Como un cordero

  • Como un león




Escrito por Martha Patiño basado en la enseñanza del Pr. Ivan Mendez

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